Tu medio cupcake: Buttermilk: qué es, para qué sirve, cómo hacerlo, conservación... ¡toda la información!

19 agosto 2014

Buttermilk: qué es, para qué sirve, cómo hacerlo, conservación... ¡toda la información!



Ya he vuelto de vacaciones...

...y no puedo decir que tuviese muchas ganas. ¡¡Qué duro!!

Pero es que la vida de playa - piscina - playa, mojitos, comidas guays, amig@s y demás está muuuuy bien y una se acostumbra rápido, jajaja

Seguro que más de un@ está en mi situación y se hubiese quedado un poquito más... así como hasta septiembre u octubre!

Y playear y playear y playear...




Esto es masoquismo, ¿verdad?

Y volver con un moreno muuuucho mejor que el de pisci... y con arena hasta en el último centímetro de las maletas... y un pelo que el pobre las ha pasado canutas y ve en los estropajos un primo hermano... jajaja

((admitid que os habéis dejado el pelo pantene por el camino o sino chivadme el secreto! :P ))

Pero bueno... aún nos queda la piscina aunque sea en Madrid... ¡¡algo es algo!!

Y después del momento me-apetece-sufrir-un-poco-gratuitamente-recordando-las-vacaciones... voy a hablar del "buttermilk" que es a lo que he venido! 

Much@s sabréis ya de qué va la cosa, otr@s lo sabréis un poco y otr@s nada de nada, pero como es un ingrediente que nos vamos a acabar encontrando seguro en alguna receta, ¡vamos a indagar un poco en él!


BUTTERMILK


¿Qué es el buttermilk?

Vamos a empezar por lo más básico. El buttermilk es el suero de la mantequilla, por lo que se trata de un producto lácteo bajo en grasas de sabor ligeramente agrio, con un color entre blanco y amarillento y con una textura más densa que la leche pero menos que la nata.

Inicialmente el buttermilk se extraía de remover la nata, ya que al agruparse las grasas de ésta se acababa obteniendo mantequilla por una parte y, por otra, el líquido sobrante era, precisamente, el suero de mantequilla. Pero a día de hoy la mayoría de sueros que podemos encontrar se obtienen por cultivo, añadiendo acidulantes a la leche y dejándola fermentar, por lo que también recibe el nombre de suero de leche. 


¿Para qué sirve?

En repostería, como habréis visto, es un ingrediente relativamente habitual. Esto se debe a que gracias al buttermilk conseguimos mejorar el sabor de nuestros bizcochos así como obtener una mayor jugosidad en ellos.

Generalmente se incluye en recetas donde encontramos bicarbonato sódico, ya que es una forma de neutralizar en parte la acidez de éste. Y, precisamente por esto, es importante no sustituirlo simplemente por leche en este tipo de recetas ya que ésta no tiene el mismo nivel de acidez que el buttermilk y por lo tanto el resultado no sería el mismo.


¿Cómo se hace el buttermilk casero?

Ingredientes:
- 125 ml. de leche desnatada o semi
- 1/2 cucharada de zumo de limón o vinagre de manzana o blanco
Esta es la proporción básica de los ingredientes, por lo que podremos ir multiplicando las cantidades en función de cuanto buttermilk necesitemos.
Añadimos el zumo de limón o vinagre a la leche y removemos para repartirlo bien. Lo dejamos reposar 15 minutos a temperatura ambiente y, pasado este tiempo, veremos que la textura es ligeramente más densa y que incluso tiene algunos grumos. Removemos de nuevo y listo para usarlo.


¿Dónde se puede comprar?

Yo lo compro en Lidl ya que normalmente tienen el de Milbona (primera foto) y así voy a lo seguro. Pero también me suena haberlo visto alguna vez en Carrefour, E. Leclerc, El corte inglés, Alcampo... Aunque creo que de momento no es un "habitual" de las neveras de los súper.


Conservación del buttermilk

En el caso del buttermilk comprado generalmente tendremos una fecha de "consumo preferente". Esto es importante, ya que al igual que pasa con otros alimentos NO se trata de la fecha de caducidad, sino una fecha límite a partir de la cuál la calidad del producto puede disminuir pero sin que esto conlleve problemas de salud.

Eso sí, ¡con cabeza! Si la fecha de consumo es del 15 de agosto sólo han pasado 4 días hasta hoy, por lo que probablemente siga estando en perfectas condiciones siempre y cuando textura, olor y color se mantengan. Ante la duda, mejor tirarlo y hacer en un momento buttermilk casero :)

En el caso del buttermilk casero podremos mantenerlo en la nevera en un recipiente hermético durante aproximadamente una semana y comprobando siempre que no haya cambiado la textura, el olor o el color.

https://sites.google.com/site/tumediocupcake/buttermilk-informacion-general


Y hasta aquí tooooda la info! Espero que os vaya muy bien y que os despeje alguna duda!

Y si queréis conservar el tutorial para tenerlo a mano en cualquier momento podéis compartirlo en vuestro muro de facebook y otras redes sociales o imprimiros la chuleta ;)

Beeeeesos x 1000 y feliz martes depresivo-post-vacacional!!! jejejeje


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